Pero los dias se hicieron aun mas bonitos y unicos cuando llegamos a nuestro destino. Nos esperaba un hotel boutique llamado Apanema Resort. Todos son piropos para un rinconcito muy conveniente por su ubicacion. Cerquita de Chora y a la vez, a la suficiente distancia para disfrutar de la mas absoluta tranquilad, . Un personal de más, amable y atento. Una gastronomía deliciosa. Una decoracion absolutamente refrescante, con el encanto propio de la isla y un hasta luego de mi parte porque volvería sin pensarlo. Desde Mykonos con amor empezando con el amanecer y hasta el final del día, un deleite para todos los sentidos.
A disfrutar los últimos días de vacaciones!!!!


